La diferencia principal está en el material: el vidrio es más pesado y frágil, mientras que el acrílico es más ligero y resistente a los golpes. El vidrio suele tener más brillo y claridad, lo que le da un aspecto elegante. Por su parte, el acrílico es más práctico y fácil de mantener, sobre todo en lugares donde hay riesgo de caídas. Además, los trofeos de acrílico suelen ser más económicos.